venerdì 25 agosto 2017



Miro cómo se apaña el vidrio de la ventana por el brusco cambio térmico. Afuera, una borrasca estremece la ciudad y la despoja de su urbanidad con zumbidos que estallan en lo alto del cielo. Aquí, adentro, no hay otra cosa más que la consonancia de mi soledad.

Escribo poesía sobre el silencio. El silencio que se derrama sobre nuestros cuerpos y nos vuelve extraños. Entono la melodía del silencio. Pronuncio el silencio en otros idiomas porque el español lo agoté en versos anteriores, en los de ahora, en los siguientes. Tengo la boca sellada por el silencio que ha ido erosionando mi lengua, si es que alguna vez la tuve.
El silencio atrapa un abanico de dedos sobre mis faldas. El silencio amordaza el centro de mi pecho (íntegramente suyo). Un gran silencio destapa el silencio pequeño escondido en el interior de mi boca (íntegramente suya) llevándose mi verdad, si es que alguna vez la hubo.

Los pies descalzos sienten el frío de la noche lluviosa. Miro, miro y escucho, y vuelvo a mirar al silencio descender como gotas de agua que se parecen tanto al silencio de su cuerpo.


Un poco de itañol


El efecto que fa
molte volte
sugiere una desaprobación
collettiva di tutto ciò
que somos.

Aunque los sueños
continuino ad essere
siempre los mismos
hay algo que cambia,
ed è proprio quello
che cerchiamo di entender
nel corso della vita.

Algo que complete
el ineludible recuerdo
di essere semplici

errores biológicos.

domenica 20 agosto 2017

Avalancha blanca


Imperceptible el sonido de la lluvia
sobre los techos vertebrados,
blanco y negro, negro o blanco,
en pupilas nocturnas
y mandíbulas desenfrenadas.
Animal torpe de la noche
no caza, ni se esconde;
se llena la boca de comida
sin apetito,
y deambula
fingiendo ser cazador.

De la piel expele mercurio
que inyecta insidia al ser tocada,
el olor se hace penetrante
cuando la avalancha blanca
está por descender.

El animal torpe de la noche
se hace más primitivo
y se vuelve célula muerta
en un mar de accidentes.


mercoledì 16 agosto 2017


Sentada bajo un árbol
miro al río pasar,
todos los días forcejeo
con una maraña de hilos
atados desde mi pecho.
Tengo un no recuerdo
que me aleja del río,
un amor que espera
mi amor
para embriagarnos juntos.
Sentada bajo este árbol
miro al río pasar,
los finos hilos de oro
ciñen mi cintura al árbol
porque tocar el agua
está prohibido.
Tengo tu no hijo
acurrucado en mi útero
de no madre,
un caprichoso anhelo
que aparece y desaparece
en el silencioso correr del agua.
Sentada bajo este mismo árbol
miro al río pasar,
te veo del otro lado
sentado bajo otro árbol
con otra maraña de hilos atados desde el pecho.

lunedì 14 agosto 2017




Juntemos las manos y oremos
al dios que queramos,
mientras las palabras sean de amor.
Juntemos las manos y oremos
con los ojos cerrados
y dejemos que el temor de la extrañeza
recorra nuestras extremidades.
Juntemos las manos, los labios y oremos
conjuguemos verbos en los que queramos creer.
Juntemos las manos, los labios, los cuerpos
y oremos
dancemos en el mar profético que nos distancia.
Juntemos las manos, los labios, los cuerpos,
las mentes y oremos
construyamos laberintos donde perdernos.
Juntemos las manos, los labios, los cuerpos,
las mentes, las almas y oremos
exploremos lo infinito,
y si un día nos cansamos de orar juntos

que desaparezca este dogma.